“De todo laberinto se sale por arriba“.

Leopoldo Marechal

 

Usted como yo, repasamos los renglones de los análisis políticos de encumbrados periodistas. Usted como yo, corremos el riesgo que nuestro cerebro se acostumbre a recibir la realidad ya mordida, masticada y digerida por algún otro.

La interpretación de la vida social y política se nos entrega en un atractivo formato gráfico, televisivo, on line; en el que poco nos queda por decir. Sólo mirar. A veces a gusto, a veces a disgusto.

Las encuestas, otro fenómeno de nuestros tiempos, tienen la osadía de definir en algunos porcentajes el humor social. Y como todo humor, resulta cambiante, voluble, etéreo. Sin embargo, cuando las encuestas se equivocan, los errores se explican “científicamente”.

El riesgo de mirar la realidad a través de estas formas, es que nos viene cambiada. La manipulan y la distorsionan... No es inocente, hay que seguir preguntándose tras qué intereses andan… En verdad creo que atentan (siempre lo han hecho) contra la imaginación, lo imprevisto, el vuelo político y la sensibilidad social, propios de los gobiernos peronistas.

Así las cosas, algunos análisis políticos, las noticias express, y las encuestas muestran a diario su fragilidad. Pero su irresponsabilidad es tan grande, que acaso no sean conscientes de su poder destructivo.
Para que estas formas no deshagan la voluntad y la esperanza, el imperativo es que despertemos nuestra IDENTIDAD.

Aquella que seguramente se esconde en el “no sabe/no contesta”, la que no tiene minutos televisivos cuando festeja colectivamente, esa que no se ve reflejada en la columna de los domingos.
Pero que obstinadamente se encuentra en cada pueblo de nuestra Nación, se expresa en los que todavía escriben desde el alma y la honestidad intelectual, en los que compiten deportivamente a pesar de las dificultades, en los que redoblan su fuerza productiva, en los que gobiernan mirando a la cara de su comunidad.

Somos un pueblo de trabajo, de esperanza. Todavía nos emociona la música del Himno Nacional. Somos la herencia de los héroes de la Revolución de Mayo y de la declaración de la Independencia. Somos los nietos de los que vinieron en los barcos a trabajar la tierra. Somos los hijos de la Plaza de Mayo del 17 de Octubre, de los jueves con las Madres, y de la bienvenida a la Democracia.

Esa IDENTIDAD que los hombres y mujeres de la Historia Argentina supieron construir y defender, a pesar de las contradicciones.

Los laberintos no desaparecen con el paso de la historia y los gobiernos. Cambian las formas, se vuelven más sofisticados, pero en nuestro país son constantes y los trazan siempre los mismos, algunas veces los del uniforme militar, otras los que dijeron que al final del camino estaría el Primer Mundo, y ahora, tal vez, los que muestran un conglomerado de dirigentes con candidatos de sobra y faltantes de ideas. Nunca fueron inocentes. En cada caso la consigna ofrecida fue el miedo. A la subversión, a que nos convirtiéramos en un país pobre de Latinoamérica, y ahora el miedo a la pérdida de la seguridad personal.

Y como el recorrido es siempre el mismo, y el final también, el desafío es estar convencidos de la fuerza de nuestra identidad.
A esta altura de las circunstancias debemos comprender que, es el paso previo a la recuperación de la CONFIANZA en nosotros mismos. Entonces, no habrá analista o columna del diario del domingo que nos cambie el humor; y tampoco existirá encuestadora que “lo mida”.
Cuando nos empujen a algún laberinto, no nos llevarán por los pasillos gastados y sin fe. Porque habremos decidido SALIR POR ARRIBA.
Es trabajo de todos, de la sociedad y de la política, construir el espacio colectivo y el pensamiento común.

Desde nuestra identidad peronista, pensamos que la misión consiste en mejorar la vida de la sociedad, y crear valores morales. Pero como dijo Perón: “esa virtud no ciega los caminos de la lucha, no condena las sagradas rebeldías….”

Gracias por acompañarnos


María Teresa García

 


Año 1 Nº 1

Ediciones anteriores

Protagonistas de los Hechos - Centro de Estudios Pampa - 2006 - Sitio optimizado para 1024 x 768